Acceso



Editoriales

Tiendas Online

libros_general_125x125.gif

Redes Sociales

Estamos en Google+

twitter1

@cazadoraromance

Eventos Calendario

Octubre 2014
L M X J V S D
29 30 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 1 2
Una dama nunca miente - Juliana Gray
Críticas

Escrito por Alba Turunen

Sábado, 20 de Abril de 2013 12:53

Una dama nunca miente - Juliana Gray

 

Sinopsis

 

Lady Alexandra Morley tiene sus motivos para abandonar Londres durante un año y retirarse a un castillo en la campiña italiana. La acompañarán en su viaje su hermana menor Abigail, a punto de convertirse en una solterona, y su prima Lilibeth y su hijito, huyendo de la brutalidad de su marido. Las tres damas tienen la intención de leer a los escritores clásicos, para demostrarse a sí mismas que las mujeres también pueden dedicarse al estudio serio.

 

Entretanto, el respetado científico Phineas Burke visita al duque de Wallingford y a su hermano lord Roland en su residencia londinense con una sorprendente proposición. Ha leído en el Times que un noble italiano debe abandonar sus posesiones durante un año y que ofrece en alquiler su castillo al respetable viajero que esté interesado en instalarse allí. Burke, que necesita unos meses para probar el prototipo eléctrico con el que pretende participar en una carrera de vehículos a motor que se celebrará en Roma, conoce mejor que nadie la merecida fama de calaveras de los dos hermanos y también el lamentable estado de sus finanzas.

 

Por ello les propone correr con los gastos de la estancia, a cambio de que lo acompañen durante doce meses de abstinencia y reposo, lejos de las mujeres. Una carambola del destino, o quizás los duendecillos que merodean por las inmediaciones del castillo, unidos a la magia romántica del paisaje italiano, desbaratarán los estrictos planes de los seis viajeros, cuando la chispa del amor prenda entre lady Alexandra y Phineas Burke.

 

 

Valoración

 

Primer libro de la serie "Romances a la luz de la luna".

 

Escritora desconocida en nuestro país y nuevo reto cuando parece que ya todo está escrito o inventado. "Una dama nunca miente" me ha parecido, en cierto modo, un libro distinto.

 

Como nos dice la sinopsis, el libro nos habla de tres hombres y tres mujeres que se ven "obligados" a compartir un castillo perdido en la Toscana.

 

El protagonista, Phineas Burke, es un científico e inventor que invita a su amigo, el duque de Wallingford, y a su hermano, Lord Roland, a vivir durante un año en un castillo que ha alquilado en la Toscana, con motivo de una competición automovilística que se celebrará en Roma, donde podrá tener la intimidad que requiere para su nuevo invento, un automóvil con batería eléctrica. Para quienes piensen que es una incongruencia histórica, diré que el libro está situado a finales de época victoriana, en 1890, y en esa época ya se estaban haciendo avances en el sector de los vehículos que no requerían moverse por medios animales.

 

En cuanto a nuestra protagonista, Lady Alexandra Morley es una viuda joven que se ha quedado sin un penique tras su "fracasado" matrimonio con un viejo conde. Regatea por un buen precio una estancia en un castillo toscano por un año, y en su viaje se lleva a su hermana menor (ya considerada una solterona) y a su prima Lilibet y su hijo pequeño huyendo del marido de ésta.

 

Sorpresa es la que se llevan estos personajes cuando se encuentran en medio del viaje (puesto que todos son nobles ingleses y conocidos y todos guardan un motivo para salir de Inglaterra durante un año), donde aparecerán las primeras escenas disparatadas. Sobre todo cuando lleguen al castillo y descubran que su dueño les ha engañado y ha cobrado el doble por alojar a dos grupos de ingleses. De modo que todo lo solucionan alojándose las mujeres en un lado del castillo y los hombres en el otro, no sin antes apostar entre ellos que ambos sexos no se mezclarán salvo en el comedor (tarea difícil cuando el duque y su hermano son dos reconocidos granujas).

 

En cuanto a la historia romántica, debo decir que me ha gustado mucho. La he visto una historia distinta, muy tierna y sentida, y un amor desinteresado. En principio, nuestros protagonistas no paran de lanzarse dardos, pero ello poco a poco empieza a desaparecer cuando vemos que hay química entre ellos. Él se siente fascinado por los ojos castaños de Lady Alexandra, y ella por el cabello pelirrojo de Finn (hasta por sus pecas) y sus preciosos ojos verdes. No es la típica historia de amor-odio, no; nuestros protagonistas no se odian, ni mucho menos. Sólo sienten un pronto interés que acabará convirtiéndose en camaradería (cuando Alexandra le engatuse por sus propios motivos para ayudarle en la construcción del vehículo), y que, de repente, estalla y acaban perdídamente enamorados. Quizás a algunas no les convenza este amor tan repentino, pero yo lo he visto como un acercamiento de dos personas que se necesitaban y han pasado a no poder estar separadas la una de la otra. Como digo, me ha parecido un amor muy tierno y desinteresado porque ninguno de ellos espera que sea algo duradero. Aunque Finn es encantador y noble, su vida son sus inventos; y Lady Alexandra no espera un futuro entre ellos, puesto que no desea volver a depender de un hombre.

 

Creo que ninguno de los protagonistas decepcionará, ambos me han gustado mucho. Ella es una mujer que ha vivido siempre en la alta sociedad y que quiere volver a recuperar su prestigio, a veces una actitud tan snob echa un poco para atrás, pero hay que meterse en situación de quien siempre ha vivido así. Alex es una mujer con una voluntad muy fuerte que, sobre todo, busca su independencia y soltura económica. En cuanto a Phineas, me ha gustado mucho. Es totalmente distinto al típico caballero granuja de Regencia o Victoriana al que estamos acostumbradas las lectoras de romántica. Es un científico y su vida son sus creaciones y, aunque ha estado con mujeres, no se considera ni es un libertino, lo que menos espera o desea es una mujer rondándole. Pero, cuando la chispa estalle entre Alex y él, descubriremos a un hombre muy tierno y romántico sin llegar a ser pedante o ñoño, es un hombre con las ideas muy claras y la cabeza bien puesta.

 

Así, sin más, el libro me ha parecido novedoso, tanto su historia de fondo como la historia romántica. No se hace nada pesado, al revés, es muy rápida de leer, con mucho diálogo y poca descripción, de manera que no aburre. Es muy amena y divertida, con bastantes escenas donde se te escapan unas cuantas carcajadas, y cuyas situaciones cómicas beben directamente de Shakespeare y sus comedias de enredo. Novedosa es también en el sentido de que, cuando llevas leídas unas cuantas novelas del mismo género, te parece que todas se desarrollan igual o que tienen argumentos similares o parecidos. Pero en "Una dama nunca miente" eso no pasa, es una novela donde no sabes lo que va a ocurrir y que desvelará algunas sorpresas.

 

Cabe destacar la aparición de los secundarios, tanto del duque y su hermano como Abigail, la hermana de Alex, y su prima Lilibet, donde todos arrastrarán una historia. Lilibet con lord Roland (quien a pesar de ser conocido como un disipado libertino lleva toda la vida enamoradísimo de Lilibet) y Abigail, la solterona (que me ha parecido bastante peculiar) con el frío y cínico duque de Wallingford, cuyas escenas me han parecido divertidísimas. Además,de los criados italianos, la signorina Morini y Giacomo, que arrastran una historia y ambos personajes han sembrado muchas dudas en nuestros protagonistas.

 

Esta serie nueva, llamada "Romances a la luz de la luna", al parecer será una trilogía (con las tres parejas como protagonistas), y por lo que ha dejado caer la autora en el libro, las tres historias se desarrollan en el mismo marco temporal, es decir, a la vez. De ser cierto, me parece un recurso muy bueno, hay escritoras que al hacer estas cosas pueden cometer imprudencias, pero una serie bien llevada en el mismo marco temporal es también un reto para el escritor y, si lo hace bien, tiene el éxito asegurado.

 

Para finalizar, diré que me ha gustado mucho y recomiendo su lectura. No es una joyita, ni mucho menos, sólo una novela que atrapará al lector en su bonita historia ambientada en la Italia de finales del siglo XIX, y que dejará caer unas gotitas de "magia" al final de la misma. Sin duda, Juliana Gray es una escritora a la que seguiré leyendo, "Una dama nunca miente" es un libro que me ha convencido totalmente y seguiré la serie cuando publiquen "Un caballero siempre es discreto", el libro de Lilibet y Roland.

 

Soy generosa con lo que me gusta, de modo que de un 1 a un 10, le doy un 8.

 


 

Escrito por DeDanna

Lunes, 29 de Julio de 2013 12:18

 

Valoración

 

Reconozco que tengo sentimientos encontrados con esta novela. Por una parte, tiene cosas muy, muy buenas. Por la otra, tiene detalles que me sacan de mis casillas, y todavía no he sido capaz de decidir cuál de los dos aspectos pesa más.

 

Pero, como hoy me he levantado de buenas a pesar de ser lunes, empezaré por las cosas positivas, y ya veré a qué conclusión llego cuando acabe de teclear la crítica.

 

En primer lugar, reconozco que se lee sin problemas. El estilo es ágil, no se pierde en barroquismos innecesarios y la prosa es cómoda y sin florituras. Además, están los toques de humor, que van desde lo irónico en los diálogos, hasta lo surrealista en las situaciones, y que animan una historia ya de por sí divertida.

 

Los personajes principales están bien descritos y son coherentes. Actúan como tienen que actuar, hacen lo que tienen que hacer y se comportan exactamente como se espera de ellos. Los secundarios, sin embargo, son bastante intercambiables, pero me temo que esto ha sido un acto consciente por parte de la autora: no están mal descritos, sólo obviados; para darle más protagonismo a la pareja principal, imagino, y también para no desvelar demasiado de ellos de cara a los siguientes libros de la trilogía (¿Saga? No sé. Lo empecé creyendo que era independiente y me encontré con que ahí había al menos dos historias más esperando a ser contadas... Como de costumbre).

 

Alexandra es un personaje que, al principio de la novela, me resulta irresistible. Es sarcástica, rápida de mente y su lengua es todavía más rápida. Los intercambios hirientes que sostiene con el duque son impagables. Sin embargo, a medida que se desarrolla la historia va perdiendo fuerza. Sigue manteniendo esa personalidad maldita —que tanta gracia me hace siempre, supongo que porque me siento algo más que identificada—, pero pierde mucho al centrarse más en su historia de amor. Se vuelve más... eh... cursi, para entendernos. Sigue siendo un buen personaje, pero ya no está tan dispuesta a esos enfrentamientos verbales y, personalmente, me frustra un poco.

 

Finn es... Altísimo y pelirrojo. Creo que si la autora hubiera intentado hacerlo más llamativo, no habría podido. ¿Os imagináis un irlandés pelirrojo de dos metros, en esa época? Pues eso. Además, es miembro de la Royal Society y un científico capaz, que se ha hecho millonario gracias a su inteligencia... Y a pesar de sus humildes orígenes, que no desvelaré, porque son uno más de los muchísimos enigmas que aparecen a lo largo de la novela (Y es aquí, con todas esas incógnitas, donde mi mente empieza a bloquearse, pero ya llegaré a eso, dadme un momento). Finn sabe lo que quiere, y es a Alexandra —y ganar la carrera de máquinas de motor en Roma, claro, pero ése es otro tema— y, pese a todos los inconvenientes que aparecen en su camino, está decidido a conseguirla.

 

La historia entre ellos no me ha terminado de convencer. Se atraen, se lían —quién sabe por qué— y, de pronto, él sabe que es la mujer de su vida pese a todas las circunstancias que los separan. Mantienen un apasionado romance y... bueno, ya sabéis, lo de costumbre: él quiere casarse, ella quiere lo mejor para él y se resiste... En fin. Tópico, pero los clichés funcionan, lo digo siempre, y éste no es una excepción.

 

Por ahora todo parece bueno, ¿no? Buenos personajes, buena narración, humor, una historia entretenida... Entonces, ¿qué falla? Pues, sobre todo, la gran cantidad de tramas que intenta manejar la autora. Eso de abrir mil frentes le llevó a Hitler a perder la guerra, imaginad lo que ha podido hacer con el ritmo de la novela.

 

Me explico: por un lado tenemos la historia de Finn y Alexandra, que es la trama principal. Su historia de amor está salpicada por el misterio de los orígenes de Finn; por las dudas sobre las motivaciones de Alexandra para alejarse de Londres; por el trabajo con su coche eléctrico; por los misteriosos personajes que conviven con ambos en el castillo italiano que han alquilado...

 

Demasiado.

 

Puedo tolerar los problemas de ambos, porque, al fin y al cabo, si no tuvieran ningún escollo para estar juntos, no habría novela, pero cuando ya empiezo a «ver» más subtramas, mi cabeza, inevitablemente, empieza a perder el hilo. Porque, desde las primeras páginas, sabes que hay algo raro con el castillo y la forma en que lo han alquilado, y con sus «habitantes». Y esperas pistas, pero cuando llegan, no entiendes gran cosa. Después te das cuenta de que alguien intenta sabotear el invento de Finn, y vuelves a esperar pistas, pero, una vez más, tampoco llegas a ninguna conclusión. Más tarde, sabes que Finn acabará descubriendo el secreto de Alexandra, pero el modo de reaccionar cambia tan repentinamente, que te pierdes.

 

Y todo esto se resuelve entre el último capítulo y el epílogo.

 

Descubres al saboteador; entiendes, quizá de un modo un poco frustrante, qué pasa con el castillo (aunque lo sospechabas, claro, pero más porque ya estás más que acostumbrada a leer ese tipo de cosas que porque la autora dé verdaderas pistas); ves la carrera en la que tanto Finn como Alexandra se jugaban tanto; asistes a la resolución de su historia de amor... Y seguro que algo más que me dejo por ahí perdido.

 

Añadidle a toda esta ensalada que las historias entre las otras dos parejas sospecho que serán simultáneas y que, en ocasiones, aparecen apuntes de ellas que no terminas de comprender, y tendréis la receta para un dolor de cabeza. Sí, bien, reconozco que algunas de esas escenas tienen gracia, como el duque corriendo desnudo por el campo, con los pantalones en la mano, persiguiendo a la chica, pero no sabes por qué lo hace, ni cómo se llegó a eso, ni a qué viene. Lo sabrás en su libro, es de suponer, pero al ponerlo también en éste, despista y mucho. Al igual que, imagino, sabremos en los próximos libros más acerca del misterio del castillo, pero como las historias son simultáneas, como digo, me pierde gracia.

 

No sé, igual soy yo, que en verano no estoy para romperme la cabeza, pero, aunque no puedo decir que la novela sea mala, o que no me haya gustado, tampoco ha terminado de convencerme tanto lío. Es muy difícil manejar una historia de la que vas a escribir dos novelas más que tendrán lugar en el mismo plano argumental y, para mi gusto, no se ha resuelto con fluidez, pero quizá, insisto, es que estoy espesa.

 

De todos modos, creo que ha sido una novela entretenida y que merece que alguien que esté un poco menos cansado que yo le dé una oportunidad.

 


 

Escrito por Blissy

Domingo, 18 de Agosto de 2013 11:55

 

Valoración

 

Con este libro, Juliana Gray publica por primera vez en España comenzando la serie "Romances a la luz de la luna".

 

La primera impresión al empezar la lectura es que estaba ante un libro ligero y divertido, y así ha sido. Ese toque cómico se ha mantenerlo durante toda la novela, en medio de un argumento y una ambientación bastante original.

 

La relación entre los protagonistas y los secundarios es predecible, ya que desde casi el primer momento se ve venir qué parejas se van a formar, y todo lo que ocurre para que acaben en el mismo castillo es algo forzado e increíblemente casual. Pero pasando esto por alto, la historia no deja de ser original y me ha gustado mucho, sobre todo porque ha conseguido hacerme reír en determinados momentos, cosa que no suele ocurrir, recordándome a comedias de época como las de Shakespeare.

 

Los protagonistas son algo atípicos y en esta novela nos alejamos de los habituales bailes de salón y actos sociales de la nobleza para situarnos en un castillo italiano, un lugar donde las normas sociales quedan relegadas. La relación entre los personajes es bastante distendida a pesar de que, en un principio, acordaron estar más distanciados y de la apuesta con la que se inicia su convivencia.

 

Finn me ha gustado mucho como protagonista, es un científico y empresario bastante rico que no posee título por ser bastardo, aunque no se profundiza demasiado en esta condición. No se presenta a alguien atormentado y marcado, lo que se agradece en un libro de este tipo, ligero, entretenido y ameno. Si bien esta circunstancia crea algunas dudas en cuanto a su relación con Alexandra, él espera que con su amor y todo lo que le puede ofrecer sea suficiente para ella.

 

Alexandra es el personaje que pone más obstáculos a la relación. Primero porque es todo una lady y no se ve en un papel social diferente, y después porque cuando se da cuenta de su amor por Finn y de que nada más importa, su negativa a aceptar su dinero marcan la relación y los acontecimientos que se desarrollan.

 

Mientras se va narrando la relación entre Alexandra y Finn, se dan pequeños atisbos de cómo evolucionan las relaciones de las otras dos parejas. Sobre todo la de Abigail y el duque, de la que hay varias escenas muy cómicas, pero desvelando lo justo para intuir que será una historia bastante divertida y sorprendente.

 

El hecho de que al mismo tiempo que se narra la relación entre Alexandra y Finn se desarrollen también las otras dos historias hace que la novela te deje con ganas de leer las siguientes.

 

Por sí sola esta novela me ha resultado una buena lectura, pero habrá que esperar a leer las otras para poder valorar la serie en conjunto, ya que el resultado final dependerá mucho de cómo se conecten las historias.

 

Aunque este libro me ha gustado mucho a pesar de ser un libro ligero, también es bastante entretenido, con un poco de todo, aventura, amor y, para conseguir intrigarnos más, aún se saca una historia de fantasmas y de castillos encantados que, al final de la novela, me ha dejado sorprendida y con un misterio en el aire por resolver en los siguientes libros.